El Servicio Nacional de Salud Animal (SENASA) realizó este 4 de septiembre una inspección en coordinación con el Organismo de Investigación Judicial (OIJ), con el objetivo de verificar las condiciones en que se encontraban varios gatos relacionados con la investigación por el ataque contra la médica veterinaria Jennifer Brenes.
Durante la inspección, los funcionarios determinaron que cuatro gatos presentaban una condición de salud delicada y requerían atención veterinaria inmediata. Los animales fueron trasladados a dos clínicas veterinarias que, de manera colaborativa, asumieron su valoración y tratamiento.
Mientras se coordina el traslado del resto de los animales, SENASA dejó alimento y efectuó labores de limpieza y acondicionamiento del espacio donde permanecen temporalmente los gatos, procurando mantener condiciones adecuadas durante esta etapa del proceso.
La atención también ha contado con el respaldo solidario del sector veterinario. Nueve profesionales en medicina veterinaria han ofrecido espacios y atención para un total de 11 gatos. No obstante, todavía se requieren lugares adecuados para otros 11 animales.
SENASA informó que durante los próximos días continuará el traslado progresivo de los gatos hacia centros veterinarios, donde serán sometidos a las valoraciones correspondientes y recibirán los tratamientos que requieran según su estado de salud.
Una vez que los animales se encuentren estabilizados, las autoridades determinarán las alternativas para su reubicación en espacios seguros y apropiados. Cuando corresponda, también se analizará la posibilidad de incorporarlos a procesos de adopción responsable.
La institución señaló que continuará trabajando de manera coordinada con el OIJ, el Colegio de Profesionales en Medicina Veterinaria y médicos veterinarios, con el propósito de garantizar la atención y el bienestar de todos los animales involucrados.
El caso continúa bajo seguimiento de las autoridades mientras avanzan las diligencias relacionadas con la investigación.





