Guardacostas e Incopesca hacen respetar veda pesquera al desmantelar viveros con carnada viva

• Labor de autoridades fue obstaculizada por algunos pescadores agresivos

• Oficiales debieron intervenir una embarcación cuyo capitán puso en riesgo la seguridad de los guardacostas y un inspector de Incopesca

• Autoridades detectaron uso ilegal de carnada viva por parte de pescadores que estaban violentando la veda

En cumplimiento de las acciones para hacer respetar la veda pesquera en el Golfo de Nicoya, funcionarios del Servicio Nacional de Guardacostas y del Instituto Costarricense de Pesca y Acuicultura (Incopesca) enfrentaron la oposición de varios pescadores, uno de los cuales llegó incluso a poner en riesgo la integridad física de las autoridades.

Los hechos ocurrieron durante un patrullaje efectuado en el sector de La Florida, en Isla Venado, donde oficiales que navegaban a bordo de la embarcación GC 32-11 atendieron una denuncia sobre la existencia de jaulas flotantes utilizadas para mantener especies marinas vivas dentro de un área protegida por la veda.

Al llegar al sitio, los guardacostas localizaron siete viveros que contenían una gran cantidad de sardinas anchovetas, por lo que, al ser una práctica ilegal, procedieron a abrir las redes de los viveros para liberar las especies vivas y permitir su retorno al hábitat natural.

Mientras se desarrollaba la intervención, al menos ocho embarcaciones pesqueras se aproximaron con la aparente intención de obstaculizar la labor policial, pues varios de sus ocupantes profirieron insultos contra los oficiales y realizaron maniobras alrededor de la embarcación interceptora, generando oleaje con el fin de dificultar el operativo.

Una de las embarcaciones involucradas ejecutó maniobras especialmente peligrosas, al intentar impactar los motores de la unidad GC 32-11, poniendo en riesgo la integridad de la tripulación y la seguridad de la embarcación oficial.

Ante esta situación, los guardacostas activaron los protocolos operativos correspondientes y realizaron reiteradas advertencias al operador para que depusiera su conducta, sin obtener una respuesta favorable.

Posteriormente se inició el procedimiento de interdicción marítima mediante órdenes de alto, las cuales fueron ignoradas por el ocupante de la embarcación, quien continuó efectuando maniobras evasivas y hostiles. Conforme a los protocolos establecidos, los oficiales realizaron disparos de advertencia y, posteriormente, procedieron a la inmovilización del motor de la embarcación.

Una vez detenida la nave, el operador se lanzó al agua y nadó hacia una zona de manglares, donde logró evadir la aprehensión.

La embarcación fue asegurada por las autoridades y trasladada bajo custodia, mientras continúan las investigaciones para determinar las eventuales responsabilidades legales derivadas de estos hechos.

Las autoridades reiteraron que los operativos de vigilancia y control continuarán desarrollándose en el Golfo de Nicoya con el objetivo de proteger los recursos marinos, garantizar el cumplimiento de la normativa pesquera y salvaguardar la sostenibilidad de las especies durante los períodos de veda.

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