Un joven mayor de edad enfrenta una demanda luego de presuntamente morder el tobillo de una adolescente de 14 años mientras ella se encontraba en el Parque Cuscatlán.
De acuerdo con los reportes iniciales, el hecho ocurrió mientras la menor jugaba en el parque.
Tras lo sucedido, la familia interpuso la denuncia correspondiente ante las autoridades salvadoreñas, quienes deberán investigar las circunstancias del caso y determinar las eventuales responsabilidades.
Según ha trascendido, el joven formaría parte de la subcultura conocida como “therian”, un movimiento integrado por personas que expresan una identificación simbólica o espiritual con determinados animales, como perros, lobos o zorros.

Esta corriente existe desde hace varios años y se manifiesta principalmente a través de comunidades en línea y expresiones culturales.
Especialistas en convivencia y comportamiento social señalan que, independientemente de cualquier identidad o expresión personal, ninguna conducta que implique agresión física hacia otra persona —y menos aún hacia un menor de edad— es justificable ni aceptable dentro del marco legal.
El caso ha generado debate en redes sociales, donde algunos usuarios cuestionan los límites entre identidad personal y responsabilidad civil, mientras otros enfatizan la importancia del respeto, la integridad física y la protección de menores.

Las autoridades continúan con el proceso correspondiente para esclarecer los hechos.
En cuanto a su consulta: más allá de cualquier tendencia o subcultura, lo fundamental es que el respeto a la ley y a la integridad de las demás personas debe prevalecer siempre. Las expresiones identitarias son un derecho individual, pero nunca pueden implicar daño o riesgo para terceros, especialmente cuando se trata de niños o adolescentes.
