Este miércoles, durante la 158.ª sesión del Consejo Ejecutivo de la Organización Mundial de la Salud (OMS), instancia conformada por 34 Estados miembros con representación técnica especializada, entre ellos Costa Rica, se abordaron temas prioritarios relacionados con la protección de la salud pública a nivel global.
En ese contexto, la ministra de Salud de Costa Rica, Mary Munive, manifestó la posición del país respecto al impacto que representan los productos médicos falsificados y la proliferación de mercados informales, catalogándolos como una amenaza directa para la salud de la población. Señaló la importancia de fortalecer los mecanismos de vigilancia posterior a la comercialización de medicamentos, al tiempo que reconoció que el elevado costo de los fármacos constituye una de las principales razones que llevan a muchas personas a recurrir a estas vías alternativas de adquisición.
La jerarca subrayó que, con el objetivo de salvaguardar la salud pública, resulta indispensable avanzar hacia la consolidación de un marco internacional sólido que facilite el acceso a estrategias de estabilización de precios, especialmente en lo relativo a canastas básicas de medicamentos. Asimismo, destacó la necesidad de garantizar el acceso equitativo a moléculas esenciales y de ampliar los mecanismos de compra conjunta, promoviendo igualdad de condiciones entre las distintas regiones.
Finalmente, enfatizó que no es admisible que la salud y la vida de las personas se conviertan en objeto de especulación comercial, por lo que consideró prioritario fortalecer la coordinación con mecanismos regionales que permitan mejorar la armonización regulatoria, respetando las particularidades propias de cada territorio.



