Los oficiales de la Policía de Fronteras intensifican su presencia operativa en el puesto fronterizo de Peñas Blancas y zonas aledañas, en respuesta al aumento propio de la temporada de movimiento migratorio.
Durante los últimos días, las autoridades desplegaron estos operativos relámpago de alto impacto que se caracterizan por su rapidez, movilidad y capacidad de sorpresa que permite mantener un movimiento fluido en el paso fronterizo.
Los trabajos consisten en patrullajes terrestres por zonas de alta complejidad, el Centro de Control Fronterizo Peñas Blancas (CCF), el puesto fronterizo y sus alrededores.
En el caso del Centro de Control Fronterizo Peñas Blancas (CCF), la labor de los oficiales consiste en consultar a quienes deseen ingresar a Costa Rica y en caso de no tener un estatus migratorio regular, remitirlos a las autoridades migratorias para lo que corresponda.
Por otra parte, en cuanto los patrullajes terrestres, se dan en diferentes zonas de la línea fronteriza sensibles al ingreso irregular. Estos puntos están muy cerca del muro de Nicaragua, en sitios donde día con día personas intentan ingresar a nuestro país, a través de boquetes hechos en este mismo muro. Así también prueban hacerlo por el río Sapoá.
También se realizan acciones operativas en posibles sitios que simulan una fachada de negocios comerciales, los cuales podrían estar siendo usados para cobrar “peajes” a personas en estatus migratorio irregular, posibles tramitaciones de solicitudes de refugio, permisos de trabajo falsos y en donde además se ejecutan decomisos de alimentos y bebidas que no tienen los permisos sanitarios correspondientes para operar en consumo y comercio.
Además, se realizan acciones operativas sobre rutas nacionales fronterizas para ampliar la protección del transporte de carga de exportación e importación.











